26 DE SEPTIEMBRE: SÉPTIMO ANIVERSARIO DE LA DESAPARICIÓN FORZADA DE LOS NORMALISTAS DE AYOTZINAPA

Cuando planteamos decididamente la consigna “ahora resulta indispensable, presentación con vida y castigo a los culpables” o el posicionamiento ético “no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos”, tenemos siempre presente la digna rabia de las madres y los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa, México. Nos sumamos a su lucha. Reconocemos la necesidad de una solidaridad internacionalista, plurinacional y antirracista. No podemos seguir permitiendo la cosificación, criminalización y vulneración de las juventudes empobrecidas y racializadas. Enviamos también nuestro abrazo solidario con las Normales Rurales mexicanas y su digna resistencia en la lucha por una educación pública rebelde, combativa y cercana a los pueblos. 

Denunciamos al gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto y sus esbirros por la impunidad con que siguen gozando hasta ahora. Exigimos al gobierno de Andres Manuel López Obrador que habilite acciones concretas que no se limiten a las buenas intenciones. 

Hacemos eco del profundo dolor producido por los fallecimientos de padres y madres de estudiantes desaparecidos, quienes se fueron con la angustia, la tristeza y la rabia de no haber tenido ese reencuentro esperado con sus hijos.  Hoy, más que nunca, abrazamos la memoria de doña Minerva Bello Guerrero, fallecida en 2018, madre de Everardo Rodríguez Bello, y de don Bernardo Campos, fallecido el 9 de septiembre de este año, padre de José Angel Campos Cantar. Sus cuerpos maltratados por los narcoestados y sus indiferencias, y la apropiación que el capitalismo hizo de sus vidas nos hace reafirmar nuestros esfuerzos por luchar contra este sistema de muerte y opresiones múltiples. 

Seguimos reconociendo los motivos por lo que la lucha sigue adelante: “nuestro principal objetivo, cuando se inició esta lucha fue encontrarlos, fue saber de ellos”, expresó doña Hilda Legideño (madre del estudiante desaparecido José Antonio Tizapa Legideño) en las palabras que nos envió para el Encuentro Red de Educadores Populares, que dedicamos a Paulo Freire. Asimismo, con esa pedagogía de la indignación que nos enseñó el maestro Freire, creemos que educar es un acto de amor y un acto de coraje, con que construímos fraternidad colectiva y plurinacional con los pueblos oprimidos del mundo. Como dijo doña Hilda: 

“Nosotros continuaremos y seguiremos exigiendo la presentación de nuestros hijos porque no podemos olvidarlos, porque son lo más preciado que tenemos. Como madre lo que más añoro es saber de nuestros hijos, y tenemos que seguir adelante, sea como sea… pues estamos enfermos pero, pues eso no nos detiene porque nos preocupa que aún no tenemos una sola noticia de ellos, así que nosotros continuaremos.” 

¡Ayotzinapa vive, la lucha sigue! 

¡Justicia por las caídas y los caídos en esta lucha! 

¡Nos faltan 43!

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